Nuestro Creador da a cada uno de sus seguidores los dones, habilidades y recursos necesarios para vivir conforme a su propósito (Ef 4.11, 12). No obstante, muchas personas van a la deriva en la vida sin aprovechar el maravilloso plan de Dios para ellas ni darse cuenta de que en Él, y solo en Él, se encuentra la verdadera plenitud.
También hay muchos cristianos que caminan con Cristo por un tiempo, pero luego se desvían. Esto sucede por diversas razones: algunos se desaniman y pierden el deseo de perseverar en circunstancias difíciles; otros se distraen con ideas y metas mundanas, así como con los deportes, los pasatiempos o el ajetreo diario, lo cual aleja sus corazones de Cristo.
Sea cual sea la causa, cualquier vida alejada de la única ancla verdadera —Jesucristo— está en peligro. Dios ofrece una vida plena en Él, pero la Biblia enseña que no prosperaremos si vivimos alejados de su Palabra, de sus principios y de una relación más profunda con Él (Jn 10.10; Jn 14.6).
¿Está usted caminando cerca del Señor, o las preocupaciones de la vida lo han atrapado? Ore por sabiduría; y, si algo distinto de Dios ocupa el primer lugar en su corazón, pídale al Señor que le ayude a entregárselo. Luego, comprométase a orar y obedecer.
BIBLIA EN UN AÑO: ISAÍAS 63-66



