Ayer vimos que para entender las promesas divinas, debemos considerar todo el consejo de Dios. Por ejemplo, la promesa del Señor de suplir nuestras necesidades está vinculada con otros pasajes de la Biblia que muestran cómo cooperamos con su provisión:
- Confiamos en que Dios proveerá (Stg 1.6, 7). La confiabilidad de Dios está clara en la Biblia y en la vida de los creyentes. Cuando confiamos en Él en lugar de dudar, estamos mejor preparados para reconocer y recibir lo que desea darnos.
- Esperamos su tiempo (1 S 13.8-14). En lugar de esperar a Samuel, el rey Saúl tomó el asunto en sus manos y realizó un sacrificio antes de la batalla. Aunque su ejército obtuvo la victoria, su impaciencia le costó el favor de Dios y el trono. Cuando nos adelantamos al tiempo de Dios, a menudo perdemos lo mejor que Él tiene para nosotros.
- Aceptamos la responsabilidad (Pr 19.15). Debemos estar alertas y listos para participar en el plan de nuestro Padre celestial. Para discernir su dirección, debemos buscarlo en oración y en su Palabra.
Dios conoce nuestras necesidades y desea satisfacerlas. Nuestra responsabilidad es confiar en Él y ser pacientes. Así podemos descansar, al saber que proveerá a su manera y en su tiempo.
BIBLIA EN UN AÑO: PROVERBIOS 1-4



