En El salvaje, una película de 1953, Marlon Brando protagoniza a Johnny Strabler, un líder problemático y taciturno de una banda de motociclistas. En una escena, una joven observa la chaqueta de un miembro de la banda con las iniciales B. R. M. C. Al enterarse de que la R significa «rebeldes», le toca el brazo a Brando y pregunta: «Oye, Johnny. ¿Contra qué te rebelas?». Y él responde: «Contra lo que se te ocurra».

¡Qué descripción acertada de nuestro problema! Nacemos con el impulso de imponernos, de tener el control. Si eso no funciona, nos imponemos resistiéndonos. La rebelión es la idea.

¿Por qué Israel adoró insensatamente ídolos «de piedra y de madera» (Jeremías 3:9 RVC)? ¿Y por qué «la rebelde Judá» solo fingió volverse a Dios (v. 10)? Porque así expresaban su independencia: «la dureza de su malvado corazón» (v. 17). La idea era la rebelión.

Pero el amor de Dios es más fuerte. Jesús murió por los rebeldes y deja abierta la puerta para que regresen. «Vuelve, oh apóstata Israel, dice el Señor. No haré caer mi ira sobre ustedes, porque soy misericordioso […]. Solo reconoce tu maldad, porque contra el Señor tu Dios te has rebelado» (vv. 12-13 RVA-2015).

Quizá hayamos nacido rebeldes, pero podemos regresar al Padre, donde encontramos ayuda, amor y perdón.

De:  Mike Wittmer

Reflexiona y ora
¿Cuándo participas de necedadeso malos caminos? ¿Cómo has ignoradoa Dios y cómo podrías regresar a Él?
Padre, gracias portu perdón.