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Santiago
viernes 10 julio 2020

Nuestros fundamentos doctrinales

  • Creemos en un solo Dios verdadero, creador y sustentador de todas las cosas.
  • Creemos que Dios es Uno y Trino a la vez; y que se manifiesta o expresa en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  • Creemos que la Biblia o Sagradas Escrituras (constituida por treinta y nueve libros del Antiguo Testamento y veintisiete del Nuevo Testamento) es la Palabra de Dios, inspirada por Él, y por lo tanto, sin error; regla de Fe para todo creyente.
  • Creemos que en la Biblia o Sagradas Escrituras Dios se revela a sí mismo y su santa voluntad con respecto a los hombres, especialmente acerca de la Redención de ellos.
  • Creemos que el ser humano fue creado por Dios, sin pecado, creado varón y mujer, y a su imagen y semejanza; y con libre albedrío, para que tuviese comunión con Él y para honrarle.
  • Creemos que el hombre desobedeció a Dios y pecó, quedando desde entonces en una condición de muerte espiritual y bajo condenación, transmitiendo su estado a su descendencia . Creemos que por esta causa todo ser humano es incapaz e impotente para salvarse a sí mismo, individual y colectivamente.
  • Creemos que sólo a través del arrepentimiento de sus pecados y por recibir mediante la fe al Señor Jesucristo como su Salvador, el hombre puede tener el perdón de sus pecados, la salvación de su alma y gozar de la vida eterna. Creemos que esto sólo es posible para el hombre, por la gracia, amor y misericordia de Dios, manifestada por medio de Su Hijo Unigénito Humanado y su Obra Redentora efectuada en el sacrificio de la Cruz; verdad aplicada a nuestras vidas por el Espíritu Santo, a través de la predicación del mensaje del Evangelio, predicado o leído.
  • Creemos que el Señor Jesucristo siendo Dios, se hizo hombre para poder morir por los pecadores y redimirlos.
  • Creemos que el Señor Jesucristo nació como hombre de la virgen María (sin intervención de varón), por el poder del Espíritu Santo. Creemos que vivió en este mundo totalmente exento de pecado. Creemos que cuando murió en la Cruz, no murió por pecados propios ( que no los tuvo), sino que murió por los pecados de todo el mundo. Creemos que Cristo murió, que fue sepultado y que resucitó al tercer día de entre los muertos; que ascendió a los cielos, y está allí sentado a la diestra de Dios, coronado de gloria y de honra. Creemos que vendrá otra vez hasta las nubes para reunir y llevar a todos los verdaderos convertidos (tanto los que estén vivos como los que estén muertos físicamente, en ese momento), a fin de que estén con Él para siempre. Creemos que los creyentes en Cristo no compareceremos en el Juicio ante el Gran Trono Blanco; pero sí compareceremos en el Juicio ante el Tribunal de Cristo, para dar cuenta a nuestro Señor de nuestra vida cristiana mientras estuvimos en este mundo.
  • Creemos que todo verdadero convertido a Cristo es hecho un hijo de Dios por toda la eternidad, desde el momento mismo de su conversión; y hecho miembro de la Iglesia Universal de Cristo por el bautismo del Espíritu Santo. Creemos que es la voluntad de Dios, que todos los convertidos a Cristo se bauticen en agua por inmersión y se congreguen en asambleas locales para desarrollarse espiritualmente con el propósito de vivir agradando a Dios. Creemos que todo creyente, individual y colectivamente, es testigo de Cristo; y por lo tanto, debe proclamar el mensaje del Evangelio y cooperar a través de todos los medios legítimos para su difusión; a fin de que todos los ámbitos de nuestra sociedad se beneficien de las abundantes bendiciones espirituales que hay en Cristo Jesús. Creemos que todo verdadero convertido a Cristo se transforma de una manera muy real y permanente en un miembro útil y benéfico para si mismo, para su entorno familiar y para la comunidad en general.
  • Creemos que el Señor Jesucristo vendrá en gloria a la tierra para juzgar a Israel y a las naciones, y para echar a la Bestia y al Falso Profeta en el Lago de Fuego. Creemos que el Señor Jesucristo posteriormente instaurará su reinado de mil años (Reinado Milenial) sobre la tierra. Creemos que después de estos mil años, echará por toda la eternidad a Satanás, el enemigo de Dios y de los creyentes, en el Lago de Fuego. Creemos que todos los incrédulos e indiferentes al Señor Jesús y su Obra, una vez que experimentan la muerte física, van al Infierno; y que transcurrido el Reino Milenial, son resucitados para oír su sentencia final en el Juicio ante el Gran Trono Blanco, y ser echados definitivamente en el Lago de Fuego junto a Satanás. Creemos que Dios creará cielos nuevos y tierra nueva, donde los creyentes de todas las naciones y de todas las épocas vivirán eternamente.