Gracias por su consulta amable oyente. Comencemos por dar lectura al texto que se encuentra en Apocalipsis 22:16. Dice así: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.” Estas son las palabras del Señor Jesús casi al final del libro de Apocalipsis. Una vez que se ha revelado la majestuosa gloria de Jesús resucitado, lo cual es materia del libro de Apocalipsis, Jesús pone su sello de garantía en todo lo escrito para decir: Yo, Jesús, he enviado mi ángel para declarar todo esto a las iglesias. Esta declaración de Jesús tiene al menos un par de implicaciones importantes. Por un lado muestra a Jesús como Dios por cuanto tiene potestad para comisionar a un ángel o mensajero. Solamente alguien como Dios puede dictar órdenes a los ángeles. Jesús cumple con esa condición. Por otro lado, significa que el mensaje que el apóstol Juan escribió en el libro de Apocalipsis se originó realmente en Jesús. Por decirlo así, Jesús es el Autor intelectual de todo lo que el Apóstol Juan escribió en el libro de Apocalipsis. Él es el dueño del mensaje. El ángel fue solamente un intermediario entre Jesús, el dueño del mensaje y Juan, el receptor del mensaje y quien debía dar a conocer el mensaje a las iglesias. Esto concuerda plenamente, y se sustenta en lo que tenemos en Apocalipsis 1:1 donde dice: “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto, y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan” El libro de Apocalipsis es un libro único en muchos sentidos. Uno de ellos es por la forma en la cual fue dado. Por lo que dice Apocalipsis 1:1 podemos afirmar que Dios el Padre dio la revelación a su Hijo; el Hijo entregó esta revelación al el apóstol Juan, pero no directamente, sino a través de una tercera persona, el ángel, el mismo ángel de quien habla Apocalipsis 22:16, quien fue utilizado por Jesús como un intermediario. El apóstol Juan entonces, una vez que lo recibió del ángel, lo entregó a las Iglesias. Así es como fue dado el libro de Apocalipsis. La gran pregunta es: ¿Quién fue este ángel que recibió la revelación de Jesucristo y la entregó al apóstol Juan? Bueno, el Nuevo Testamento no revela su nombre. Simplemente fue uno de los tantos ángeles o mensajeros que están a servicio de la Deidad. Si no se ha revelado el nombre de este ángel es porque no tiene importancia para el propósito del libro de Apocalipsis, el cual es descorrer el velo para contemplar la gloria del Jesús resucitado. Esto es lo que se desprende de la misma Escritura. Así también es como ha sido interpretado por comentaristas bíblicos de la talla de John MacArthur, Charles Ryrie, William MacDonald, Mathew Henry y otros. Llegar a la conclusión que este ángel es algún ser humano de la época del apóstol Juan, y peor todavía, algún ser humano de esta época, es hacer violencia a la sana interpretación bíblica. Cualquier ser humano que se atribuya para sí mismo la identidad del ángel de Apocalipsis 22:16 está totalmente equivocado.

La segunda consulta para el programa de hoy nos ha sido hecha a través de Internet, desde Santiago de Chile. Dice así: ¿Qué piensan sobre los ovnis? ¿Desde cuándo han sido observados por la gente? ¿Provendrán del espacio exterior?

Apreciamos mucho su consulta. Comenzaré diciendo que jamás he visto un objeto volador no identificado, o un ovni. A decir verdad, jamás he sido testigo de alguna experiencia paranormal. Por otro lado, durante mis 12 años que trabajé en estrecho contacto con la NASA nunca encontré información ni para aseverar la existencia de los ovnis, ni para rechazar la existencia de los ovnis. Esto de los ovnis es muy antiguo. Según el autor Bob Larson, algunos documentos antiguos contienen referencias a extrañas observaciones en el cielo que los aficionados contemporáneos a los ovnis están prestos a identificar como naves espaciales. Por ejemplo, las crónicas de Alejandro Magno informan que su ejército fue perturbado por un par de objetos voladores en el 329AC y en 1561 muchos ciudadanos de la ciudad alemana de Nuremberg vieron discos en el cielo, como alistándose para un ballet aéreo. Cinco años después, residentes de Basilea, Suiza vieron un despliegue similar. Edmond Halley, el del cometa, vio objetos aéreos inexplicables en 1716. En 1881, dos hijos del príncipe de Gales vieron naves iluminadas en el cielo en las afueras de las costas de Australia. La primera ola de observaciones de ovnis en Estados Unidos ocurrió hace como cien años. A finales de 1890, miles de personas notificaron que una misteriosa nave aérea, parecida a un cigarro, flotaba sobre California. Lo describieron como un objeto compuesto de paneles de vidrio o alguna sustancia transparente que emitía una brillante luz blanca. Durante varios meses los periódicos siguieron el supuesto movimiento de la extraña nave, mientras se movía de oeste a este. Scientific American lo llamó una farsa. Otros afirmaron haber visto naves aéreas con forma de estrella piloteadas por inventores excéntricos. La controversia terminó menos de una década después cuando los hermanos Wright hicieron volar el primer aeroplano. Luego de la observación de Ken Arnold quien acuñó el término platillo volador, los investigadores descubrieron una descripción parecida en un artículo de un periódico texano, editado por el Denion Daily News en 1878. Según estas noticias, la nave era más o menos del tamaño de un enorme platillo y evidentemente estaba a gran altura. Durante la segunda guerra mundial, los pilotos estadounidenses, alemanes y japoneses reportaron haber visto naves fantasmas de forma elíptica. Los pilotos estadounidenses que volaron sobre Alemania en 1944 observaron amenazadores objetos brillantes que salían de la nada, persiguiendo a sus aviones. Los ardientes discos, algunos rojos, otros anaranjados o blancos, jugaban con las naves, parpadeando en ocasiones como luces de árbol de navidad. En Estados Unidos, al reporte de Ken Arnold le siguieron versiones similares de personas en diversas partes del país. El fenómeno de los ovnis tenía ahora vida propia. A principios de la década de los cincuenta, los observadores de ovnis en Estados Unidos se contaban por miles. ¿Eran reales esas apariciones? ¿Eran hostiles o amistosos los ocupantes? ¿Salieron de la tierra o provenían del espacio? Las observaciones de ovnis no ha sido experiencia exclusiva de gente común y corriente. Hay informes confiables de militares de alto rango, pilotos comerciales, directores de tráfico aéreo y hasta astronautas. A diferencia de lo que es hoy,  la actitud del público en la década de los cuarenta y cincuenta era de escepticismo. Casi todos los que veían un ovni eran ridiculizados y sufrían el aislamiento, sobre todo los que eran parte de la comunidad científica. Así que el interés en el asunto quedaba entre las sectas religiosas y los aficionados a los ovnis. Pero esto cambió a medida que pasaba el tiempo. Una encuesta de la revista Industrial Researchen, en 1971, reveló que 54% de los científicos creían en la posibilidad de la existencia de los ovnis. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos recogió información sobre el fenómeno ovni, y puso sus hallazgos en lo que se llamaba Project Blue Book, reuniendo 12959 estudios de casos entre 1947 y 1969. El personal asignó a cada reporte de observación de ovni, un número de caso y lo organizó en una carpeta calificada como alta seguridad. Tomaron declaraciones detalladas de los testigos, adquirieron fotografías y escribieron resúmenes, algunos de cientos de páginas de largo. El Project Blue Book concluyó que ningún informe de observación ofreció indicación alguna de que los ovnis significan amenaza parala seguridad nacional. Además, la Fuerza Aérea, concluyó que ninguna de las observaciones representaba una característica tecnológica que superara el alcance del conocimiento científico de la época. Más importante aún, el Project Blue Book concluyó que no había evidencia alguna que indicara que los ovnis fueran la manifestación de vehículos extraterrestres. A pesar de estas negativas oficiales, los informes de presencia de ovnis durante los últimos cuarenta años han aumentado y la creencia pública en la existencia de seres extraterrestres continúa en aumento. De acuerdo con una última encuesta, 40% de los estadounidenses creen en que seres extraterrestres están visitando nuestro planeta. Hasta aquí la cita de Bob Larson. Yo concuerdo con la conclusión de la investigación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Pero eso no me libera de dar alguna explicación a las miles de apariciones de ovnis. La gente que ha observado un ovni no necesariamente es loca o desequilibrada emocionalmente. Las apariciones en mi opinión, son fenómenos espirituales orquestados por Satanás y sus demonios. La Biblia dice en 2 Corintios 11:14 que Satanás se disfraza como ángel de luz para engañar a los incautos. Creo que el fenómeno ovni tiene que ver con esta táctica de Satanás para engañar. Cuando una persona se convence de la presencia de ovnis tripulados por seres extraterrestres inmediatamente rechaza la palabra de Dios y pasa a creer en cosas tan extrañas como que los humanos somos descendientes de seres extraterrestres. De esta manera Satanás está logrando que la gente deje de pensar en Dios en el pecado, en el destino eterno de su alma y pase a pensar en vida extraterrestre, en visitas de seres extraterrestres y todo lo demás. Mientras más lejos de Dios y de su palabra, tenga Satanás a la gente, mayores serán sus posibilidades de llevar a mayor número de gente al infierno. Esto explica que el fenómeno ovni sea tan apreciado por el movimiento de la Nueva Era y tantas sectas falsas de la actualidad.