Gracias por su consulta. Investigando el asunto materia de su consulta, he encontrado que el Faraón Akenatón, quien gobernó Egipto entre los años 1378 y 1361 antes de Cristo, fue el primer gobernante monoteísta de la historia Egipcia, quien abolió la adoración a los diferentes dioses del Antiguo Egipto e introdujo una divinidad sin imagen, llamada Atón, como Dios único de toda la humanidad. El Faraón Akenatón fue considerado como poeta, artista, revolucionario, loco, visionario, reaccionario y ciertamente, según algunos, precursor del monoteísmo, e inclusive antecesor de Cristo, lo cual, por supuesto, es absolutamente contrario a lo que enseña la Biblia acerca de Cristo. Su esposa fue la famosa Nefertiti. Este Faraón, Akenatón fue sucedido por el Faraón Tutankamón, quien restituyó la religión que siempre ha persistido en Egipto con sus innumerables dioses. De modo que amigo oyente, al menos por lo que dicen los historiadores, efectivamente, el Faraón Akenatón fue monoteísta.

La segunda consulta del amigo oyente de Argentina, tiene que ver con la consulta anterior y dice así: De ser cierto, es decir que el Faraón Akenatón fue monoteísta, ¿qué relación podría haber entre Akenatón y Moisés? ¿Podría sospecharse de Moisés como un discípulo de Akenatón?

Bueno, para responder esta consulta va a ser necesario dar una mirada a las fechas en las cuales vivieron estos dos personajes. Del Faraón Akenatón se sabe, por los datos históricos, que reinó entre los años 1378 y 1361 antes de Cristo, durante este tiempo debe haber implantado la religión monoteísta que mencionamos en la consulta anterior. Pero por su lado, hasta donde se sabe, Moisés nació en Egipto aproximadamente por el año 1520 antes de Cristo. Vivió en Egipto hasta el año 1480 antes de Cristo. Luego huyó al desierto donde pasó cuarenta años, es decir hasta el año 1440 antes de Cristo. A partir de este año, salió de Egipto con el pueblo de Israel. Después vivió 40 años más, guiando al pueblo de Israel por el desierto hacia la tierra prometida, hasta su muerte por el año 1400 antes de Cristo. Es decir que Moisés salió de Egipto más de cien años antes de que el Faraón Akenatón ascienda al trono de Egipto y también Moisés murió en el desierto unos 22 años antes que Faraón Akenatón sea coronado como rey de Egipto. Lo más probable entonces es que el Faraón Akenatón haya sido discípulo de Moisés mas no que Moisés haya sido discípulo de Faraón Akenatón. Los hechos maravillosos o milagrosos que ocurrieron con ocasión de la salida de Israel de Egipto deben haber sido conocidos de primera mano por el Faraón Akenatón y probablemente esto fue lo que condujo al Faraón Akenatón, a introducir las reformas religiosas en el imperio Egipcio, con el concepto monoteísta. Acerca de la relación entre el Faraón Akenatón y Moisés ha habido mucha especulación, a mi modo de ver sin fundamento válido alguno. En este campo me gustaría citar, sólo a manera de ejemplo, lo que dice José Manuel Vidal en La Crónica de El Mundo, el Domingo 24 de Diciembre del 2000. Bajo el título de Hallazgo, lo que dicen que oculta la Biblia, dice lo siguiente: Abraham, el padre de los creyentes y la piedra angular de las tres grandes religiones monoteístas no era el patriarca bíblico, sino el Faraón Akenatón. Y Moisés no era, como cuenta la Biblia, hijo de un hombre y una mujer de la tribu de Leví, sino un general Egipcio seguidor de la religión de Abraham. Esta es al menos la tesis que sostienen dos investigadores franceses, judíos para más señas, llamados Roger y Messod Sabbah, autores de “Los Secretos del Éxodo” Hace más de veinte años, los dos hermanos se plantearon la siguiente pregunta: ¿Cómo es posible que Abraham y Moisés en particular, y el pueblo hebreo en general, no dejaran rastro alguno en el antiguo Egipto, pese a ser éste el escenario de gran parte del Antiguo Testamento? La respuesta la encontraron después de más de dos décadas de exhaustivos estudios filológicos, lingüísticos y arqueológicos. Según Roger y Messod, el famoso Éxodo bíblico fue la expulsión de Egipto de los habitantes monoteístas de Aket-Aton. Ésta era la ciudad de Akenatón y de su mujer Nefertiti. Akenatón adoraba a un solo Dios y era, por lo tanto, monoteísta. Le sucedió Tutankamón y, a éste, el Faraón Aï, que reinó del 1331 al 1326 antes de Cristo. Fue precisamente este último Faraón, furibundo politeísta, el que dio la orden de expulsar del país a los habitantes monoteístas de la ciudad de Aket-Aton. Más aún, los egipcios expulsados hacia Canaán, provincia situada a diez días de marcha desde el valle del Nilo, no se llamaban hebreos, sino yahuds, o adoradores del faraón, y años después, fundaron el reino de Yahuda, o Judea. Hasta aquí la cita de esta crónica. Como notará, amigo oyente, es un hábil intento por desacreditar el registro bíblico. Siempre ha habido y siempre habrá intentos supuestamente científicos para desacreditar la Biblia, pero la Biblia siempre se mantendrá incólume. Sigmund Freud llegó, por intuición, a la misma conclusión de los investigadores franceses anteriormente mencionados, cuando dijo. Si Moisés fue egipcio, si transmitió su propia religión a los judíos, fue la de Akenatón, la religión de Atón, y así fue. Por nuestro lado, hacemos notar que Moisés murió antes de que el Faraón Akenatón ascienda al trono Egipcio. No es posible por tanto que Moisés haya tomado el concepto monoteísta del Faraón Akenatón, pero es muy posible que el Faraón Akenatón haya tomado el concepto monoteísta de Moisés.

La tercera consulta del amigo oyente de Argentina dice así: ¿Es el Judaísmo padre del monoteísmo? ¿Existieron culturas que precedieron al judaísmo con el monoteísmo?

El monoteísmo es la doctrina o creencia que existe un solo Dios. Ateísmo es la creencia que no existe Dios. Politeísmo es la creencia de que existe más de un dios. Monolatría, es la adoración de un dios como supremo, sin negar que existen otros dioses. Existen tres grandes religiones monoteístas, el Judaísmo, el Cristianismo y el Islamismo, o Mahometanismo. Las dos últimas religiones se originan en el Judaísmo. En otras palabras, el Judaísmo es padre del monoteísmo. Según la Biblia, el hombre fue originalmente monoteísta. Esto ha sido cuestionado por algunos, quienes han llegado a la conclusión que el monoteísmo es el resultado de una evolución de la religión politeísta, quizá incentivada por la influencia de los profetas bíblicos, pero tanto Schmidt como Zwemer, y otros han demostrado que al contrario, el politeísmo es una degeneración o un desarrollo posterior del monoteísmo. Algo interesante es que el Pentateuco, o los libros escritos por Moisés, parten de un concepto de Dios absolutamente monoteísta. En el principio creó Dios, ¿Cuál Dios? El único y verdadero Dios, los cielos y la tierra. Adán fue monoteísta, Noé fue monoteísta, Abraham fue monoteísta, Jacob fue monoteísta, Moisés fue monoteísta y así muchos hasta hoy en día. El politeísmo es una aberración del monoteísmo. El monoteísmo estaba primero, tiempo después el hombre se volvió politeísta. De esto da cuenta el apóstol Pablo en Romanos 1:21-23 donde dice: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.” Más claro no puede ser. El hombre en su origen fue monoteísta. Pero el pecado le arrastró en algún momento al politeísmo.

La última consulta del amigo oyente de Argentina dice así: En referencia a la consulta anterior acerca de si el Judaísmo es padre del monoteísmo, ¿cuál es la singularidad del monoteísmo del pueblo de Israel con respecto al mundo antiguo?

El monoteísmo estaba presente en el mundo desde el mismo instante que el hombre fue creado por Dios. Esto fue transmitido de generación en generación entre los descendientes de Adán por el lado de la línea piadosa de Set. Los descendientes de Adán por las otras líneas, llegaron a ser impíos en alto grado y dentro de su impiedad estaba el politeísmo. Fue por eso que Dios decidió acabar con todo ser viviente sobre la tierra mediante el diluvio. En esas condiciones se levantó Noé, quien halló gracia delante de Dios y recibió órdenes para construir un arca donde hallar refugio en el diluvio. Solamente ocho personas se salvaron, todos ellos monoteístas. De sus descendientes vino al mundo Abraham, instrumento especial de Dios para preservar la línea piadosa de Set. Abraham fue monoteísta. De Abraham surgió la nación de Israel, también monoteísta. Es decir que por medio de preservar una línea piadosa, Dios se ha asegurado que su nombre sea conocido y adorado en el mundo. Si no fuera por eso, el Dios verdadero no sería sino uno más de los millones de dioses falsos que los pueblos de este mundo se han fabricado. A través de la línea piadosa de Set, vino a este mundo David y su ilustre descendiente, Jesús, mediante el cual el pecador encuentra salvación eterna para su alma. Esta es la singularidad del monoteísmo del pueblo de Israel, con relación a las religiones paganas del mundo.