Gracias por sus palabras de ánimo, Norma. Aprecio mucho su consulta.

Efectivamente uno de los nombres primarios de Dios es una palabra compuesta por cuatro consonantes del alfabeto Hebreo, las consonantes YHWH.

Pronunciar una palabra compuesta sólo de consonantes es imposible. De ahí que en la antigüedad, cuando los judíos se encontraban con este nombre de Dios, probablemente pronunciaban la palabra Yavé o Yahweh.

Este nombre aparece muchas veces en el Antiguo Testamento, pero la mejor explicación del significado del nombre lo tenemos en Éxodo 3:13-15 donde dice: “Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre? , ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.”

YHWH o Yavé en Hebreo, destaca la auto existencia dinámica y activa de Dios. Es el nombre con el cual Dios se manifestó a Israel en su propósito redentor. Según Charles Ryrie, este nombre está asociado especialmente con la santidad de Dios o su odio al pecado, y con su misericordiosa provisión de redención.

Por el hecho que los judíos consideraban a la palabra Hebrea YHWH o Yavé como algo tan sagrado que ni siquiera debía pronunciarse, los masoretas o los encargados de preservar el texto hebreo por escrito, combinaron las consonantes de la palabra YHWH con las vocales de otro de los nombres para Dios, el nombre Adonai, de modo que nadie pronuncie accidentalmente la palabra YHWH o Yavé y de esa manera incurra en lo que prohíbe Exodo 20:7 donde dice: No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano.

Por el siglo IV AC, los judíos dejaron de pronunciar el nombre Hebreo YHWH o Yavé y decían en su lugar Adonai, que como ya dije, significa Señor.

Así que, se hizo necesario transcribir la combinación de las consonantes YHWH con las vocales de la palabra Adonai, del Hebreo al Español, y de allí surge la palabra Jehová la cual aparece en la versión Reina Valera.

En esencia entonces, Jehová es un nombre legítimo para Dios, en nuestro idioma, Español, y surge del nombre Hebreo para Dios, YHWH combinado con las vocales del nombre también Hebreo para Dios, Adonai.

La segunda consulta de Norma, nuestra amiga oyente de San Antonio, Texas, Estados unidos, dice así: ¿Por qué en el Nuevo Testamento aparece el nombre Jesús para referirse a Cristo? ¿No debería más bien ser Yeshuah, el nombre Hebreo?

Gracias Norma por su consulta. El Nuevo Testamento fue originalmente escrito en idioma Griego, no el idioma Griego de la actualidad que se habla en Grecia, sino el Griego que hablaba el común de la gente en el primer siglo en los territorios dominados por el imperio Romano.

Con esto en mente, cuando el ángel Gabriel apareció a la virgen María con el anuncio de que iba a concebir del Espíritu Santo y dar a luz a un niño, le instruyó también acerca del nombre que se debía poner al niño. Note lo que dice Lucas 1:31, al respecto. La Biblia dice: “Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS” El nombre Jesús es la transliteración del nombre propio “Iesous” en Griego. Este nombre significa Jehová salva o Jehová es salvación.

Algo por demás interesante es que el nombre que significa Jehová salva o Jehová es salvación, tiene su equivalente en el idioma Hebreo. En el Antiguo Testamento es el nombre Yeshuah, nombre que al transliterarse al Español, aparece como Josué.

Todo esto para señalar que Jesús, en el Nuevo Testamento significa lo mismo que Josué en el Antiguo Testamento o Yeshuah en el idioma Hebreo. ¿Usted pregunta: ¿Por qué no se usa el nombre Yeshuah para Cristo en el Nuevo Testamento? Pues sencillamente porque el Nuevo Testamento fue escrito en Griego y la palabra Yeshuah es una palabra en idioma Hebreo. Pero no debemos olvidar que el nombre Jesús significa Jehová salva o Jehová es salvación, y eso equivale al significado del nombre Hebreo Yeshuah que aparece como Josué en el Antiguo Testamento.

Y esta vez, desde Caracas, Venezuela, nos escribe un oyente que tiene por seudónimo “explorador de la fe” y nos hace varias consultas. La primera de ellas, David, dice lo siguiente: ¿Cuál es el propósito que Dios tiene para que un creyente se congregue regularmente?

Gracias por su consulta mi amigo explorador de la fe. Hermoso el seudónimo que ha escogido. La palabra de Dios nos provee de abundante información en cuanto al propósito que tienen los creyentes para congregarse.

El historiador Lucas nos muestra con mucha claridad el propósito que unía a los creyentes al congregarse en la iglesia en Jerusalén. Permítame leer la palabra del Señor en Hechos 2:42. La Biblia dice: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”

Allí lo tiene. Son cuatro los propósitos de los creyentes para congregarse. Primero, perseverar en la doctrina de los apóstoles. Esto tiene que ver con aprender la palabra del Señor y vivir en la práctica lo que aprendemos en la teoría.

Segundo, perseverar en la comunión unos con otros. Esto tiene que ver con estimularse mutuamente al amor y a las buenas obras, el ayudarse mutuamente, el consolarse mutuamente, el aconsejarse mutuamente e inclusive el exhortarse mutuamente. Tercero, perseverar en el partimiento del pan. Esto tiene que ver con cumplir con el mandato de participar del pan y la copa, los símbolos de la persona y obra del Señor Jesucristo. Al hacerlo los creyentes están también anunciado el pronto retorno del Señor Jesucristo. Cuarto, perseverar en las oraciones. Significa el hábito de intercesión tanto en lo personal como en conjunto con otros creyentes.

Además de lo dicho, el propósito de congregarse para los creyentes es el servicio al Señor por medio de servir a otros. Observe lo que dice Efesios 4:11-12 “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” El Señor ha puesto en la iglesia creyentes dotados para perfeccionar o preparar, o capacitar a todos los creyentes con el propósito que los creyentes hagan la obra del ministerio, lo cual redunda en edificación del cuerpo de Cristo. La iglesia local debe ser como un centro de capacitación donde los creyentes aprenden a evangelizar, enseñar, predicar, discipular, consolar, exhortar, y tantas otras actividades semejantes. Esto es esencia el propósito de congregarnos en una iglesia local.