Este martes abrió sus puertas el primer Parque Nacional de la región Metropolitana: Río Clarillo, la ex reserva recategorizada por el presidente Sebastián Piñera a fines de agosto.

Sumado a la crisis desatada por la pandemia de coronavirus, el lugar llevaba cerrado varios meses a modo de prevenir incendios forestales.

Por el momento contará con seis senderos abiertos para realizar caminatas y circuitos: Trikau, Quebrada Jorquera, Peumal, Arboretum, Aliwuen Mahuida y el sector Los Quillayes, con accesibilidad universal.

En una primera etapa, esta apertura correrá de martes a viernes, entre 08:30 y 17:30 horas, con un aforo de 50 personas por jornada.

“Independiente de lo anterior se cierra el ingreso una vez copada la capacidad de acogida diaria y/o después de las 13:00 horas”, indicaron desde Conaf a través de un comunicado.

“Cada semana se irá evaluando el avance o retroceso en las fases que se encuentre la comuna, según el Minsal, en materia de medidas ante la pandemia y del funcionamiento de la unidad para ir aumentando los días y la cantidad de personas”, añadieron.

 

 

“Es un día muy importante para la provincia de Cordillera en la región Metropolitana”, dijo la gobernadora Mireya Chocair.

“Debido a la pandemia cerró como una reserva y que hoy lo abren como parque. Agradecer a todos los que trabajan aquí, agradecer todo el trabajo que se hizo para que se lograra”, comentó en tanto el alcalde de Pirque, Cristián Balmaceda.

“Quiero invitar a todos los ciudadanos a que de martes a viernes nos acompañen a disfrutar esta tremenda obra de la naturaleza y también recordarles que debemos seguir todos los protocolos de seguridad para proteger tu salud y la de todos nosotros”, indicó el director regional de Conaf, Álex Madariaga.

Con más de 13.000 hectáreas de superficie y a 45 kilómetros de El Principal (Pirque), Río Clarillo fue creada en 1982 con la finalidad de conservar y recuperar ambientes naturales propios de la zona central de Chile y sus especies asociadas, entre las que destacan el ciprés de la cordillera.

Fuente : Biobío