Como ministerio, La Biblia Dice… sostiene que el bautismo en agua por inmersión y que se aplica a todo genuino creyente. Esto parte del mandato que dejó Jesús para sus discípulos y que normalmente se le conoce como la gran comisión. Mateo 28:19-20 dice: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y de Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Explicar. Haced discípulos a todas las naciones. Los discípulos de todas las naciones, no sólo los de la nación de Israel, deben ser bautizados en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. De modo que el bautismo en agua no es sólo para los discípulos que vienen de un trasfondo judío sino para todos los creyentes en general.

Como ministerio, La Biblia Dice… sostiene que el bautismo en agua debe ser por inmersión, por cuanto el verbo bautizar se deriva de un verbo griego que literalmente significa introducir o lavar.

Además, en relación con el bautismo de Jesús, leemos lo siguiente en Mateo 3:16 “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua” Explicar el asunto que “subió luego del agua”

Juan el Bautista tenía la costumbre de bautizar en donde había muchas aguas. Juan 3:23 dice: “Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas” Explicar.

Cuando Felipe bautizó al eunuco, ambos estuvieron en el agua. Hechos 8:38-39 dice: “Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe.

Por estas razones, nosotros, como ministerio creemos que el bautismo en agua debe ser por inmersión.

Desde algún lugar no identificado nos escribe un amable oyente para hacernos la siguiente consulta: En el libro de Apocalipsis se nos habla de los 144.000 y dice que este grupo está formado por 12.000 de cada una de las 12 tribus de Israel, pero en la lista no aparece la tribu de Dan. Pueden explicarme ¿Por qué?

Vamos a dar lectura al pasaje bíblico que se encuentra en Apocalipsis 7:2-8 “Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manases, doce mil sellados. De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados.”

De la lista de los nombres de las tribus se nota que en primer lugar aparece la tribu de Judá, de la cual provino Jesucristo.

No aparece la tribu de Dan y en su lugar aparecen los descendientes de José a través de su hijo Manases.

No aparece el nombre del segundo hijo de José, que se llamó Efraín, sino que aparece el nombre José. Se debe entender que esto se refiere entonces a la descendencia de José a través de Efraín.

En la lista entonces hay dos novedades. La falta de la tribu de Dan y la sustitución del nombre Efraín por el de José.

No se puede ser dogmático en cuanto a las razones para estas novedades, pero la omisión de la tribu de Dan puede deberse a que los descendientes de Dan fueron culpables de reiterada idolatría.

La sustitución del nombre de Efraín por el de José es posible que se deba a que José era un nombre más honorable que Efraín, pues el pasado de los descendientes de Efraín dejó mucho que desear.

Aplicación en cuanto a los efectos nocivos del pecado.